martes, noviembre 18, 2008

Cap 4: El día en que NADIE nació

Rosalba había sido criada en la casa de los Altagracia y traída por la esposa de Don Manuel luego del matrimonio; era una mujer de grandes caderas, senos pequeños y escotes que dejaban ver los 5 vellos en su entre-pecho, que no lograba eliminar y que había decidido peinar para que no se vieran tan feos. A sus 30 años luego de varias amenazas de Don Manuel, decide entregarse como todas las criadas de la casa Villamizar-Altagracia y con tan mala suerte de ser portadora de otro hijo bastardo del Alcalde Villamizar.

El embarazo pronto fue notorio y fue desterrada por orden de Don Manuel, tanto de la finca como del pueblo. Por la época en que iba nacer el niño Juliana ya tenia 15 años y había comenzado hacer furor entre las autoridades del pueblo.

Una noche de marzo el sacerdote (hombre de doble moral que había caído en la primera ronda de favores de Juliana) fue llamado con urgencia al hospital, pues existía el riesgo de que ni niño ni madre sobrevivieran al parto; lleno de enojo, y de falsa caridad cristiana, salio a las 11 P.M.y asistió con gran desprecio y asco al nacimiento del niño. Luego cuando la madre parecía expirar le pregunto por el papá del niño y ella dijo con voz apesadumbrada y cansada: - es Don Manuel, es Don Manuel. Inmediatamente el sacerdote con tono de maldición y mirada inquisidora dijo: - ese niño es nadie, ese niño es Nadie. Tomó el agua, pronunció la fórmula bautismal y le puso al recién nacido por nombre NADIE, y como tal y sin apellidos fue ingresado en el libro de bautismos de la única parroquia del pueblo.

NADIE, sin apellidos y con un nombre destinado a la culpa, al señalamiento, a la muletilla, a la sabiduría, a ser nombrado y despreciado por todos, nació indefenso, maldito desde sus inicios y señalado a ser la expiación de los males de todos.

NADIE, fue para no entrar en detalles, desde el comienzo de su existencia era alguien callado, un tonto, o un sabio, nunca se supo que pensaba, su vocabulario solo se limitaba a decir, "sí" y "no" según convenía. Hasta este punto el relato sobre NADIE, pues no es bueno hablar de quien es nada, de quien no es nadie.