martes, noviembre 18, 2008

Cap 3: Se establece al culpable

Ante las evidencias encontradas el jefe de policía decide llamar aparte a Don Manuel y comentarle el status del caso y las decisiones a tomar.

Tomando su cinturón de autoridad le dice a su patrón con tono fuerte pero a la vez con respeto y pena: - Señor Alcalde, hemos encontrado que la señorita Villamizar llevaba un diario el listado de sus amantes describiendo fecha, hora, acto y/o vejación realizado con cada uno, de igual forma, se estableció que sus dos últimos amantes corresponden a su principal copartidario y padrino de la joven y el otro a su jefe político, luego de allí se encuentra un vacío de dos semanas en el que termina su diario con la nota "Hace dos semanas NADIE esta en mi vida".

Don Manuel, bien preocupado por toda la situación y el impacto que cualquier decisión que tomara le iba a afectar su vida política y pública pregunta a su subalterno: - Bueno y usted ¿qué sugiere hacer?.

Ante esta responsabilidad el jefe de la policía no le quedaba más que responder lo mejor posible, de manera que no se viera en juego el puesto de su jefe ni el suyo propio, y en tono medio sarcástico propuso: - Queda a la decisión de su excelencia si establecemos orden de captura preventiva contra estos dos personajes, o buscamos al dichoso NADIE y que pague por el atroz crimen.

Luego de pensarlo un rato Don Manuel, recordó la frase bíblica dicha sobre El Redentor, por uno de los sacerdotes del templo: -"es mejor que muera un inocente por el bien de muchos", y estableció junto con el jefe de policía que se divulgaría en las noticias del pueblo que su hija murió en un brutal asesinato, asfixiada hasta la muerte, y que un tal NADIE era el culpable.

Así se hizo y rápidamente las matronas del pueblo se enteraron de la noticia y la rabia fue apoderándose de la población, a medida que avanzaba el tiempo la versión de la autoridad era corregida y aumentada, en el parque del pueblo, los campesinos y empresarios borrachos, querían que NADIE respondiera por haber asesinado a la mujer mas bella que habían visto ese pueblo y sus alrededores.

Y una matrona que recordó que hacia 20 años un niño, hijo de madre soltera, fue bautizado con ese extraño nombre y que era huérfano hace un año y vivía solo, cuidando una finca a dos horas en carro desde la cabecera municipal, en las afueras del pueblo.

Próntamente se regó el chisme, y la indignación y libido herida de los hombres que copularon y los que no lograron copular con la hermosa Juliana, la envidia de unas mujeres y la solidaridad de otras, y la morbosidad de aquellos que esperan momentos así para dejar salir los monstruos que los habitan, comenzaron a gritar en la plaza: - ¡NADIE debe morir!¡NADIE debe morir!¡NADIE debe morir!. y por más que sus propias voces se los dijera, y les clamara que no se derramara sangre, más los enardecía la ironía y gritaban con mas fuerza:- ¡NADIE debe morir!¡NADIE debe morir!¡NADIE debe morir!.